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lunes, 18 de mayo de 2020

MUJER EN LA POLITICA

ANUARIO COLOMBIANO DE HISTORIA SOCIAL Y DE CULTURA N23 1996 P.159-170

RESEÑA

MUJERES RADICALES, EL VOTO Y LA PARTICIPACIÒN FEMENINA EN LA POLITICA GAITANISTA

John Green

 



La campaña presidencial de Jorge Eliécer Gaitán en 1944, inicio con un periodo de tensiones de discordia popular y conflicto de clases. La Segunda Administración de Alfonso López Pumarejo y la oligarquía que se apoderaba del espacio político, irrumpieron las aspiraciones del pueblo a la ampliación y continuidad de la reforma, lo que desencadenó una violenta confrontación social. Gaitán como candidato independiente, logró hacer evidentes las grietas en el tejido social y la cultura política tradicional en Colombia. A pesar de perder las elecciones, también logró dividir el voto liberal y los Conservadores consiguieron la presidencia por primera vez en 16 años. El Gaitanismo tuvo un apoyo impresionante en todas las capitales y ciudades intermedias, pero menos en Medellín en donde era oriundo el candidato Conservador Mariano Ospina Pérez. Gaitán se volvió un fuerte líder de la izquierda Liberal y del mismo Partido.

El Gaitanismo, en medio de la fragmentación que vivía la Nación, hizo movilizar clases y grupos étnicos, los cuales estaban al margen de la vida política y social, haciendo resonar la demanda popular de Justicia Social y Democracia. Uno de los actores más importantes en esta nueva fuerza política fue el de mujeres, a pesar de que carecían el derecho al voto, el Gaitanismo buscó su apoyo y después vieron en ellas como agentes pasivos en espera de la consideración política. Muchas mujeres se unieron como militantes radicales y utilizaron el Gaitanismo como medio para poder lograr el sufragio femenino, lejos de intereses económicos y políticos.

Tradicionalmente en Colombia la mujer era oprimida y discriminada. Al finalizar el siglo XIX y comenzando el XX, no había una diferencia en cuanto al trato de la mujer, en 1930 la mujer perdía sus derechos económicos, el esposo autorizaba el ejercer una profesión; la iglesia católica seguía dominando la administración de las vidas de las mujeres, su modo de vestir y su educación, ya que era restringida, no tenían derechos políticos. Ocupaban el 33% de los puestos de trabajo y se ocupaban solo de alimentos, textiles, vestuario y tabaco, estaban en la categoría menos remunerada que era la obrera.

La mujer en los años 30 se acostumbró a ese atraso tradicional, la propuesta de lograr el voto femenino, no le llamaba la atención, los Gaitanistas percibieron un gran atraso tradicional y la falta de interés en asuntos políticos. Para algunas mujeres universitarias, el sufragio debía ser con restricciones, no era por ser aristócratas, sino que esta sociedad con poca civilización y cultura, no entendería estos temas y no merecían que la mujer pudiera entrar en el espacio público. En ciudades como Santa Marta, algunos liberales consideraban que sus esposas debían permanecer en sus ocupaciones en el hogar y alejadas de las actividades sucias de la política.

A pesar de la indiferencia al problema femenino, en 1914 ya existían corrientes militantes del feminismo y defensores de los derechos de la mujer. En 1930 un grupo de mujeres solicita al presidente Olaya Herrera, el poder transformar la legislación colombiana en la que le daba la potestad a la mujeres de administrar sus bienes, dos grandes dirigentes de esta propuesta fueron Georgina Fletcher y Ofelia Uribe, como también la aceptación de que Colombia fuera sede del IV Congreso Internacional Femenino, realizado en Diciembre de 1930, en donde el proyecto iba a ser sustentado y hacer presionar al Parlamento Colombiano para su aceptación.

Los años 40 fueron de mucho activismo femenino, Ofelia Uribe y algunos grupos de mujeres que la acompañaban de la sede Tunja, Boyacá, entre el 44 y el 46, publicaron el periódico  Agitación Femenina, donde muchas mujeres compartieron sus experiencias con páginas de combate hacia las formas tradicionales de trato hacia la mujer; no eran artículos sobre moda, era ideas largas de emancipación.

Sus objetivos eran políticos y el primero en lograr el sufragio femenino. Su periódico se convirtió el medio por el cual llamaban a la agitación y a la lucha por el reconocimiento de la ciudadanía de la mujer, buscando así un cambio en la cultura política colombiana. Se asociaron con liberales de izquierda y el Gaitanismo. Criticaban el liberalismo elitista, admiraban los logros de Alfonso López pero creían que eran muy cerrados y debían ser más abiertos hacia una fuerza de izquierda.

Medios de información y actores políticos, se encargaron de desprestigiar la labor del movimiento de mujeres, ya que para ellos el voto femenino significaba la destrucción de la familia y la moral, las mujeres no podríamos llegar a entender la política. Pero esto no las detuvo, el Gaitanismo las apoyaba. El voto femenino se convirtió en un factor unificador en su lucha.

Agitación Femenina con  su programa la Unión Femenina de Colombia, apoyaba y representaba a todas las mujeres, sin importar su condición social, económica y étnica. Se abogaba por un mejor salario y a la incorporación a la vida nacional. A pesar de las múltiples críticas que les hacían a las mujeres que publicaban en estos periódicos, muchos políticos querían aliarlas a sus ideas políticas pero Gaitán fue muy importante en cuanto al apoyo del voto femenino, considerándolas actores políticos. Uno de los dirigentes del movimiento Gaitanista, José María Córdoba, decía que la presencia de la mujer era una muestra de la simpatía que tiene con el movimiento y con la justicia social, en la lucha por un pueblo libre, el despertar de una conciencia colectiva. La participación de las mujeres era necesaria, su fuerza moral en la lucha por la democracia. Para los Gaitanistas, la democracia todavía no existe, se espera al menos una genuina.

Agitación Feminista señalaba que un gobierno que negaba los derechos ciudadanos, en especial la voz y el voto, no debía llamarse democracia. Las mujeres de distintas clases y orientaciones ideológicas acogieron la corriente gaitanista ya que respondían a sus inquietudes políticas. Las mujeres en Cartagena, querían una democracia completa. En vísperas de elecciones presidenciales en el 46, el número de mujeres que participaron en el movimiento era impresionante, casi 40.000 personas salieron a las calles en apoyo al gaitanismo y las reivindicaciones femeninas (obreras, universitarias y distinguidas damas) portaban banderas tricolores, lo que constituyó que las mujeres colombianas promedio se convirtieran en militantes políticas. En los municipios gaitanistas, sus seguidores crearon comités mixtos, siendo las mujeres más activas que los hombres.

La Costa Atlántica fue una de las regiones que más apoyo al gaitanismo y el feminismo no se hacía esperar. Tuvieron un mayor contacto en el mundo exterior, lo que les proporciono una atmosfera más progresista. Una mujer negra de Barranquilla, era una fiel seguidora del liberalismo gaitanista, llamándose como descendiente liberal y tenía adornada su choza con fotos de Gaitán. Un grupo de 59 mujeres liberales en Montería afirmaban que las mujeres tenían que involucrarse con los ideales comunes del liberalismo. Las trabajadoras liberales de Barranquilla, aplaudían a Gaitán por su labor en la defensa de la justicia, la moral y la defensa de los valores humanos. Una trabajadora de las bananeras en el Magdalena “…alentaba a las mujeres a unirse a Gaitán, ya que sin la inclusión de hombres y mujeres la democracia estaría en peligro”. Ya era el momento en que las mujeres se unieran a la lucha y conquistaran los derechos, los cuales la ignorancia y los políticos les habían estado negando hace mucho tiempo. Barranquilla, Cartagena, Santa Marta y otras ciudades, crearon comités cívicos feministas los cuales trabajaban por el derecho de la mujer a elegir y ser elegida.

En Bogotá las empleadas de la Tipografía Prag, escribieron un manifiesto después de la elección, dando su apoyo total al gaitanismo por su labor como aliado del movimiento de mujeres y así mismo expresando su incorporación con ellos.

Sin más preámbulos y como conclusión, quiero destacar a la revista Agitación Femenina, por ser un medio de comunicación para la emancipación de la mujer, escuchar sus experiencias y así mismo críticas a un gobierno aristócrata, sin el más sentido de la democracia y de la importancia de la mujer en el espacio público. La ideología gaitanista significo la presencia popular de las clases trabajadoras y la clase media por una justicia social y la democracia, ofreciendo una excelente oportunidad a las mujeres, teniendo como resultado la creación de alianzas políticas con las activistas feministas.                                                     

MÁS QUE MUJERES DE HOGAR, SOMOS PARTIDARIAS DE UNA DEMOCRACIA COMPLETA.                

 

ENLACE DE REFERENCIA:

HTTPS://REVISTAS.UNAL.EDU.CO/INDEX.PHP/ACHSC/ISSUE/VIEW/1632

 


4 comentarios:

  1. Que gran artículo chicas. No conocía esa parte de nuestra historia Colombiana.

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    1. Gracias Estéfano, uno de nuestros propósitos es visibilizar a la mujer en la historia.

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  2. Es un muy interesante recuento histórico. Excelente iniciativa, les deseo mucha perseverancia y lectores!

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    1. Muchas gracias Luís, qué bueno que te gusto. Seguiremos escribiendo y fomentando el conocimiento.

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