ANUARIO
COLOMBIANO DE HISTORIA SOCIAL Y DE CULTURA N23 1996 P.159-170
RESEÑA
MUJERES
RADICALES, EL VOTO Y LA PARTICIPACIÒN FEMENINA EN LA POLITICA GAITANISTA
John Green
La campaña presidencial de
Jorge Eliécer Gaitán en 1944, inicio con un periodo de tensiones de discordia
popular y conflicto de clases. La Segunda Administración de Alfonso López
Pumarejo y la oligarquía que se apoderaba del espacio político, irrumpieron las
aspiraciones del pueblo a la ampliación y continuidad de la reforma, lo que
desencadenó una violenta confrontación social. Gaitán como candidato
independiente, logró hacer evidentes las grietas en el tejido social y la
cultura política tradicional en Colombia. A pesar de perder las elecciones,
también logró dividir el voto liberal y los Conservadores consiguieron la
presidencia por primera vez en 16 años. El Gaitanismo tuvo un apoyo
impresionante en todas las capitales y ciudades intermedias, pero menos en
Medellín en donde era oriundo el candidato Conservador Mariano Ospina Pérez.
Gaitán se volvió un fuerte líder de la izquierda Liberal y del mismo Partido.
El Gaitanismo, en medio de
la fragmentación que vivía la Nación, hizo movilizar clases y grupos étnicos,
los cuales estaban al margen de la vida política y social, haciendo resonar la
demanda popular de Justicia Social y Democracia. Uno de los actores más
importantes en esta nueva fuerza política fue el de mujeres, a pesar de que
carecían el derecho al voto, el Gaitanismo buscó su apoyo y después vieron en
ellas como agentes pasivos en espera de la consideración política. Muchas
mujeres se unieron como militantes radicales y utilizaron el Gaitanismo como
medio para poder lograr el sufragio femenino, lejos de intereses económicos y
políticos.
Tradicionalmente en Colombia
la mujer era oprimida y discriminada. Al finalizar el siglo XIX y comenzando el
XX, no había una diferencia en cuanto al trato de la mujer, en 1930 la mujer
perdía sus derechos económicos, el esposo autorizaba el ejercer una profesión;
la iglesia católica seguía dominando la administración de las vidas de las
mujeres, su modo de vestir y su educación, ya que era restringida, no tenían
derechos políticos. Ocupaban el 33% de los puestos de trabajo y se ocupaban
solo de alimentos, textiles, vestuario y tabaco, estaban en la categoría menos
remunerada que era la obrera.
La mujer en los años 30 se
acostumbró a ese atraso tradicional, la propuesta de lograr el voto femenino,
no le llamaba la atención, los Gaitanistas percibieron un gran atraso
tradicional y la falta de interés en asuntos políticos. Para algunas mujeres
universitarias, el sufragio debía ser con restricciones, no era por ser
aristócratas, sino que esta sociedad con poca civilización y cultura, no
entendería estos temas y no merecían que la mujer pudiera entrar en el espacio
público. En ciudades como Santa Marta, algunos liberales consideraban que sus
esposas debían permanecer en sus ocupaciones en el hogar y alejadas de las
actividades sucias de la política.
A pesar de la indiferencia
al problema femenino, en 1914 ya existían corrientes militantes del feminismo y
defensores de los derechos de la mujer. En 1930 un grupo de mujeres solicita al
presidente Olaya Herrera, el poder transformar la legislación colombiana en la
que le daba la potestad a la mujeres de administrar sus bienes, dos grandes
dirigentes de esta propuesta fueron Georgina Fletcher y Ofelia Uribe, como
también la aceptación de que Colombia fuera sede del IV Congreso Internacional
Femenino, realizado en Diciembre de 1930, en donde el proyecto iba a ser
sustentado y hacer presionar al Parlamento Colombiano para su aceptación.
Los años 40 fueron de mucho
activismo femenino, Ofelia Uribe y algunos grupos de mujeres que la acompañaban
de la sede Tunja, Boyacá, entre el 44 y el 46, publicaron el periódico Agitación Femenina, donde muchas mujeres
compartieron sus experiencias con páginas de combate hacia las formas
tradicionales de trato hacia la mujer; no eran artículos sobre moda, era ideas
largas de emancipación.
Sus objetivos eran políticos
y el primero en lograr el sufragio femenino. Su periódico se convirtió el medio
por el cual llamaban a la agitación y a la lucha por el reconocimiento de la
ciudadanía de la mujer, buscando así un cambio en la cultura política
colombiana. Se asociaron con liberales de izquierda y el Gaitanismo. Criticaban
el liberalismo elitista, admiraban los logros de Alfonso López pero creían que
eran muy cerrados y debían ser más abiertos hacia una fuerza de izquierda.
Medios de información y
actores políticos, se encargaron de desprestigiar la labor del movimiento de
mujeres, ya que para ellos el voto femenino significaba la destrucción de la
familia y la moral, las mujeres no podríamos llegar a entender la política.
Pero esto no las detuvo, el Gaitanismo las apoyaba. El voto femenino se
convirtió en un factor unificador en su lucha.
Agitación Femenina con su programa la Unión Femenina de Colombia,
apoyaba y representaba a todas las mujeres, sin importar su condición social,
económica y étnica. Se abogaba por un mejor salario y a la incorporación a la
vida nacional. A pesar de las múltiples críticas que les hacían a las mujeres
que publicaban en estos periódicos, muchos políticos querían aliarlas a sus ideas
políticas pero Gaitán fue muy importante en cuanto al apoyo del voto femenino,
considerándolas actores políticos. Uno de los dirigentes del movimiento
Gaitanista, José María Córdoba, decía que la presencia de la mujer era una
muestra de la simpatía que tiene con el movimiento y con la justicia social, en
la lucha por un pueblo libre, el despertar de una conciencia colectiva. La
participación de las mujeres era necesaria, su fuerza moral en la lucha por la
democracia. Para los Gaitanistas, la democracia todavía no existe, se espera al
menos una genuina.
Agitación Feminista señalaba
que un gobierno que negaba los derechos ciudadanos, en especial la voz y el
voto, no debía llamarse democracia. Las mujeres de distintas clases y
orientaciones ideológicas acogieron la corriente gaitanista ya que respondían a
sus inquietudes políticas. Las mujeres en Cartagena, querían una democracia
completa. En vísperas de elecciones presidenciales en el 46, el número de
mujeres que participaron en el movimiento era impresionante, casi 40.000
personas salieron a las calles en apoyo al gaitanismo y las reivindicaciones
femeninas (obreras, universitarias y distinguidas damas) portaban banderas
tricolores, lo que constituyó que las mujeres colombianas promedio se
convirtieran en militantes políticas. En los municipios gaitanistas, sus
seguidores crearon comités mixtos, siendo las mujeres más activas que los
hombres.
La Costa Atlántica fue una
de las regiones que más apoyo al gaitanismo y el feminismo no se hacía esperar.
Tuvieron un mayor contacto en el mundo exterior, lo que les proporciono una
atmosfera más progresista. Una mujer negra de Barranquilla, era una fiel
seguidora del liberalismo gaitanista, llamándose como descendiente liberal y
tenía adornada su choza con fotos de Gaitán. Un grupo de 59 mujeres liberales
en Montería afirmaban que las mujeres tenían que involucrarse con los ideales
comunes del liberalismo. Las trabajadoras liberales de Barranquilla, aplaudían
a Gaitán por su labor en la defensa de la justicia, la moral y la defensa de
los valores humanos. Una trabajadora de las bananeras en el Magdalena “…alentaba a las mujeres a unirse a Gaitán,
ya que sin la inclusión de hombres y mujeres la democracia estaría en peligro”.
Ya era el momento en que las mujeres se unieran a la lucha y conquistaran los
derechos, los cuales la ignorancia y los políticos les habían estado negando
hace mucho tiempo. Barranquilla, Cartagena, Santa Marta y otras ciudades,
crearon comités cívicos feministas los cuales trabajaban por el derecho de la
mujer a elegir y ser elegida.
En Bogotá las empleadas de
la Tipografía Prag, escribieron un manifiesto después de la elección, dando su
apoyo total al gaitanismo por su labor como aliado del movimiento de mujeres y
así mismo expresando su incorporación con ellos.
Sin más preámbulos y como
conclusión, quiero destacar a la revista Agitación Femenina, por ser un medio
de comunicación para la emancipación de la mujer, escuchar sus experiencias y
así mismo críticas a un gobierno aristócrata, sin el más sentido de la
democracia y de la importancia de la mujer en el espacio público. La ideología
gaitanista significo la presencia popular de las clases trabajadoras y la clase
media por una justicia social y la democracia, ofreciendo una excelente
oportunidad a las mujeres, teniendo como resultado la creación de alianzas
políticas con las activistas feministas.
MÁS
QUE MUJERES DE HOGAR, SOMOS PARTIDARIAS DE UNA DEMOCRACIA COMPLETA.
ENLACE
DE REFERENCIA:
HTTPS://REVISTAS.UNAL.EDU.CO/INDEX.PHP/ACHSC/ISSUE/VIEW/1632

Que gran artículo chicas. No conocía esa parte de nuestra historia Colombiana.
ResponderBorrarGracias Estéfano, uno de nuestros propósitos es visibilizar a la mujer en la historia.
BorrarEs un muy interesante recuento histórico. Excelente iniciativa, les deseo mucha perseverancia y lectores!
ResponderBorrarMuchas gracias Luís, qué bueno que te gusto. Seguiremos escribiendo y fomentando el conocimiento.
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