LOLA
G LUNA
En este periodo entra
en auge desde 1944 a 1948, un momento en que el líder populista Jorge Eliecer
Gaitán mueve a toda una sociedad de clase media, obrera y campesina, excluida
por el bipartidismo, a unirse en un movimiento en pro de la justicia social y
la democracia, dando su apoyo al caudillo para liderar el partido liberal como
presidente del país. Este acontecimiento se vio truncado con el asesinato del
líder popular el 9 de abril de 1948, en esa fecha se inaugura el periodo de La
Violencia, el cual liberales y conservadores entraron en conflicto. En 1957 el
pacto de paz entre estos dos partidos, llamado el Frente Nacional, dio fin al
periodo de violencia.
El discurso
Gaitanista contiene aspectos políticos, el cual se destaca la adquisición de
los derechos de ciudadanía de la mujer, siendo así un campo en que construía y
reconstruía la imagen maternal de las mujeres.
El movimiento de
mujeres en la historia en Colombia, ha sido invisibilizado y quebrantado por
las élites. Ahora este movimiento con sus discurso acerca de transformar los
ámbitos públicos y privados y estudios sobre las manifestaciones del poder y el
Estado, las instituciones, el sistema político y las dimensiones de muchas de
las acciones de los individuos y grupos sociales, así como también el impacto
ideológico en la vida social y la percepción de las mujeres con el discurso
maternalista, aquello invisible que le da un nuevo campo a la historia y las
tradiciones.
La maternidad ha sido
sinónimo de deberes femeninos o de género, considerado por la iglesia, la
política, la literatura, etc, como identidad natural y única de las mujeres,
denominándose así maternalismo. Algunas
obras pioneras por parte de la crítica feminista, muestran como la maternidad
en el foco de poder ha sido instrumento contra las mismas mujeres. Para algunos
“…la manifestación de la maternidad como opción libre y representativa de lo
que es ser mujer, como sujeto autónomo, no existe porque existe un tanto
“función del padre”. (Luna, 1997)
La maternidad en
América Latina ha sido sobredimensionada más allá de la función social, esto
tiene su extensión política, la cual ha estado de manifiesto hace mucho tiempo.
La maternidad ha estado presente en los movimientos de mujeres y ha llevado a
unas nuevas formas de participación política. Los casos en los que se
manifiestan estos aspectos se puede observar la responsabilidad de las mujeres
en su género, llevándolo hacia al campo político. En Colombia las expresiones
de maternalismo han sido estudiadas durante décadas, movimientos los cuales han
resaltado esta figura con grandes cambios, como es el caso de las Madres
Comunitarias, organización creada desde el Estado para el cuidado de las
criaturas; las Madres de la Plaza de Mayo, organización creada por las mismas
mujeres; y las Madres de las Delicias Colombianas, en la búsqueda de sus hijos
soldados capturados por la guerrilla. “…la modernidad fue una coyuntura clave
para la redefinición clave para la redefinición de la maternidad” (Luna, 1997)
justificándola en el reconocimiento de las mujeres como ciudadanas de derechos:
las mujeres eran ciudadanas porque eran madres y su función maternal era su
función social; una doble maternidad (la biológica y patriótica), donde muchas
sufragistas colombianas se vieron identificadas y asumían esa representación.
La Revolución en
Marcha, programa político del presidente Alfonso López Pumarejo, produjo y
reprodujo el discurso de la “mujer moderna” en los términos maternalistas. El
maternalismo a través de los discursos de Gaitán, se desarrolla en torno a la
ideología de la modernidad, dándole importancia a la mujer.
El movimiento
gaitanista incluye a las mujeres en su organización por medio de comités
específicos en ciudades y pueblos donde eran coordinados por Georgina
Ballesteros, asignándoles un papel en la organización de las visitas que iba a
hacer Gaitán en cada lugar, dándole importancia a la concepción que tenían como
madres, reconstruyendo el papel de mujer/madre. El hogar como incubadora de la
restauración de la moral y la democracia de la República. Como bien dijo Gaitán en un discurso: “…La
mujer no puede ser dejada en puesto solamente ornamental y adjetivo. Si la
primera formación de los hombres depende de la sagrada capacidad de la mujer en
el hogar, entonces tenemos que decidirnos por su liberación.”
Para la segunda
Convención que realizó Gaitán entorno a la guerra sucia de las élites
Conservadoras y del Partido Liberal,
como delegas escogieron tres mujeres representantes de la Liga Interamericana y
siete formando la representación femenina colombiana, frente a tres
representantes masculinos por departamento como se había delgado. A partir de
allí comenzó a emerger el partido liberal “popular” de Gaitán. La incorporación
de la no discriminación por razón de sexo era progresista, por eso la
Plataforma de Colón, aprobada en el Teatro Colón a razón de la ideología
liberal en estado puro, idea dado por Gaitán, dada por sentado el apoyo a las
mujeres, que han sido sometidas por ocupar posiciones segundarias, para que
sean reconocidas como ciudadanas ya que son la base del desarrollo familiar y
que se les provea los mismos derechos que los hombres, con salarios
igualitarios, capacitarla para elegir y ser elegida en las elecciones para
Concejos Municipales, entre otras propuestas. Sin embargo, en la plataforma se
habían introducido la consideración de los derechos femeninos en el trabajo
asalariado, manteniendo su capacidad reproductora como base de su identidad
ciudadana.
Gaitán defendía la
educación y coincidía con los argumentos de las sufragistas que defendían la
idea de educar a las mujeres no era incompatible con los deberes como esposa y
madre. Aunque el Gaitanismo les dio visibilidad a muchas mujeres, no hubo algo
más allá del reconocimiento femenino.
La maternidad en el
discurso populista de la época, era el centro de la identidad femenina, en sus
discursos Gaitán realzaba la importancia de esto para concederle a la mujer el
derecho al voto. Con otros discursos, el gaitanismo recoge el maternalismo en la
sociedad, la mantiene y representa sin mayor cuestionamiento.
Se demuestra también
como el discurso produce significados de la diferencia sexual, representados en
los derechos y deberes femeninos íntimamente ligados a la condición de madres,
lo que contribuye a la deconstrucción del significado de la mujer por medio de
la historizaciòn del género en el campo gaitanista y en otros discursos.
Escrito por: Natalia Cardona Velasco, Politóloga de la Universidad
del Tolima, Colombia.
Referencia
Luna, G Lola (1997) MATERNALISMO
Y DISCURSO GAITANISTA EN COLOMBIA 1944-48. Universidad de Barcelona. España.