Persona destacada de la semana

Colectopía Curé

El día de hoy en la sesión de "Hablemos de..." lo haremos de un grupo llamado Colectopía Curé creado por tres personas bogotanas q...

viernes, 29 de mayo de 2020

PERSONA DESTACADA DE LA SEMANA: MICHELLE OBAMA

MICHELLE LAVAUGHN ROBINSON OBAMA

 

“Los hombres fuertes no necesitan poner abajo a las mujeres para sentirse poderosos”. Michelle

 

Nació en Chicago (Estados Unidos) el 17 de enero de 1964, se formó como abogada, fue administradora universitaria y ahora es escritora. Fue la primera dama de los Estados Unidos entre el 2009-2017 y la primera mujer afroamericana en ocupar este puesto en la historia del país, junto con su esposo el cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos Barack Obama.

Fue criada en el Sur de Chicago (Illinois) junto con su hermano Craig. Su padre fue Fraser Robinson, empleado de una planta de agua y murió por esclerosis múltiple, su madre es Marian Shields Smith, quien se desempeñó como secretaria en la niñez de Michelle. En su ascendencia familiar se encuentra un esclavo nacido en Carolina del Sur, Jim Smith.

En su etapa escolar estudió en escuelas públicas, luego en la Universidad de Princeton estudió Sociología y Estudios Afroamericanos y después estudió en la Escuela de Derecho Harvard, graduándose como Abogada. Su primer trabajo fue en una firma de abogados llamada Sidley & Austin en Chicago, en donde conoció a su futuro esposo Barack Obama con quién se casó en 1992 y tuvo dos hermosas hijas. Después trabajo en organizaciones sin ánimo de lucro, trabajó como comisionada asistente de planificación y desarrollo en la alcaldía de Chicago y se desempeñó como decana asociada de Servicios Estudiantiles en la Universidad de Chicago y fue Vicepresidenta de Asuntos Comunitarios y Externos del Centro Médico de la Universidad de Chicago. En la actualidad trabaja como Miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y Ciencias.

Como primera dama, trabajó como defensora de las comunidades más vulnerables y en tomar conciencia acerca de las problemáticas de pobreza, educación, nutrición y la promoción de las actividades físicas y la alimentación saludable. Actividades las cuales en la actualidad sigue realizando.

Michelle Obama es una de las mujeres más admiradas por ser una persona sencilla, de corazón puro, profesional y defensora de los derechos humanos, sobre todo de las mujeres que son violentadas y maltratadas en sus hogares, la indignación y el rechazo a los altos índices de feminicidios que se presentan en su país y en el mundo. También trabaja en promocionar las oportunidades laborales para las mujeres.

Les recomiendo su libro Becoming o en español Mi Historia, basado en su vida familiar, profesional y los retos que tuvo como Primera Dama de los Estados Unidos y el ser la Primera Dama Afroamericana en ocupar ese lugar en la historia del país. Y vean su documental en Netflix: Becoming Mi historia.

Su libro lo pueden conseguir acá: https://librerianacional.com/producto/365318?gclid=CjwKCAjwtqj2BRBYEiwAqfzur3Acx0mhbB4QQ6Fk1T2413IknmfAPjBma4yb2oFPIgWuF0XSFrtf0RoCK_UQAvD_BwE o en https://www.panamericana.com.co/mi-historia-michelle-obama-563764/p.

 

 

REFERENCIA

MICHELLE OBAMA: https://es.wikipedia.org/wiki/Michelle_Obama

 

 

Escrito por: Natalia Cardona Velasco, Politóloga de la Universidad del Tolima, Colombia.

miércoles, 27 de mayo de 2020

Mujeres en la ruralidad colombiana: roles, ventajas y desventajas en el campo colombiano.

La Revista Semana cuenta con una sección denominada Semana rural, en ella fue publicada el 23 de mayo del presente año un artículo titulado ¿Cuál es la situación de las mujeres rurales en Colombia? Allí fue expuesta la situación de la mujer rural producto de un estudio realizado por el Ministerio de Agricultura desde la Dirección de Mujer Rural entre los años 2010- 2018, cuyo fin era poder dar cuenta de su situación y así crear políticas rurales de equidad y paridad con enfoque de género. 

Foto tomada de radionacional.co

Es inevitable no asociar lecturas como esta y términos como mujer, rural, enfoque de género a todo el telón mediático que se formó en torno a lo expuesto en el Acuerdo de Paz firmado en el año 2016, telón fundamentado en la tergiversación y desconocimiento, acarreando muchas posturas en contra sin un sentido argumentado. El Acuerdo de paz en su momento planteó algo que era necesario en el país y de lo cual poco se había tomado medidas por parte del Gobierno Nacional; el temido enfoque de género, ¿pero por qué tantas reacciones negativas ante este concepto? No tenía nada que ver con derechos o deberes de comunidades LGTBQ+, su movimiento o su identidad, este concepto en pocas palabras, buscaba la visibilización de la mujer, en este caso especialmente del campo, que había sido en gran medida duramente afectado por el conflicto armado colombiano, y que al igual que el hombre buscaban ser reparados. 

Aunque el artículo de la Revista Semana no se sitúa en este acontecimiento si da luces del porqué era necesario que en este acuerdo se buscara mejorar las condiciones de la vida rural y las fuertes desigualdades que se presentan en el campo colombiano entre hombres y mujeres; se menciona la fuerte desigualdad laboral donde alrededor del 81% de las mujeres campesinas se dedican a la producción de alimentos para su hogar o el cultivos, además de tener que cumplir a raja tabla las labores de cuidado del hogar y crianza, labores que no son reconocidas como tal y mucho menos remuneradas. Por otro la mujer rural no cuenta con la misma oportunidad de créditos para la producción campesina como los tiene el hombre, hay múltiples razones que pueden justificar esto, entre ellas la extensión de los terrenos, y la dedicación a las microproducciones o emprendimientos por parte de la mujer; también se presenta una contradicción entre educación y trabajo porque, aunque la mujer tiene un nivel un poco más alto de educación que el hombre rural, su oportunidad laboral es mucho más escasa al igual que su transición campo- ciudad, señalando a su vez que los hogares donde las mujeres cumplen el rol de "jefe" viven en pobreza extrema en su gran mayoría. 

Otro tema que acongoja la situación de la mujer en lo rural es la violencia de género, y en el caso de lo rural es aún más delicado, debido a que las denuncias que se realizan son en mucho menor grado que en las zonas urbanas, los problemas de conectividad, zonas seguras, educación, imaginarios sociales y culturales impiden las denuncias. En las sociedades capitalistas la brecha entre lo urbano y lo rural es tan abismal y peligrosa como lo es la brecha de género, y su invisibilización aún mas persistente, ejemplo de esto son los errores cometidos por el Departamento Nacional de Estadística - DANE- que siendo una entidad superior de información censal y poblacional en el país pasara por alto la población campesina como categoría en el censo del año 2018 porque es "ambiguo" y puede generar "confusiones"; ante esto es necesario que las políticas de lo rural y del campesinado sean tomadas no sólo desde la reparación por el conflicto sino también como una constitución de sociedad paralela a la urbana requiriendo igual esfuerzo, trabajo y dedicación por parte del gobierno, no olvidemos que aquello que servimos en nuestra mesa, la economía nacional y en cierto grado internacional depende de lo producido en el campo: los alimentos. Solucionando estas problemáticas estructurales se pueden romper brechas y equiparar un poco estas construcciones sociales. 



Referencias bibliográficas



María Paula Torres, estudiante de sociología. Colombia. 

lunes, 25 de mayo de 2020

FEMINIZAR LA POLITICA

REVISTA IDEAS VERDES: ANALISIS POLÍTICO No 17 Abril 2019 Bogotá, Colombia

RESEÑA

FEMINIZAR LA POLÍTICA, POLITIZAR LO COTIDIANO

Margarita Sarmiento Osorio

 

La fragmentación de la reproducción social y la apropiación impuesta a las mujeres de la carga doméstica y de cuidado no les ha permitido una total liberación y empoderamiento en el espacio público y político, en donde se reproducen prácticas de discriminación, misoginia, violencia física y simbólica contra las mujeres, no permitiéndoles la plena libertad de sus derechos humanos y de poder participar en espacios sociales y políticos en igualdad de condiciones.

Algunas experiencias indican que aquellas mujeres que acceden a los escenarios de representación política lo hacen liderando proyectos familiares y agendas periféricas. No son tenidas muy en cuenta en temas como la definición de presupuestos, la toma de decisiones claves en los asuntos de gobierno y la agenda internacional. En general, sus voces y sus agendas están más relacionadas con la extensión de sus roles tradicionales y en la marginalidad, a pesar de que son ellas quienes más se enfocan en liderazgos comunitarios, de política y tejido social. Lamentablemente la mayoría de las mujeres ingresan al escenario político sujetas a las normas, prácticas y reglas del patriarcado.

En estos escenarios la mayor participación e inclusión de las mujeres están dirigidas al bienestar colectivo y el poder consolidar proyectos para el beneficio de las comunidades, de la democracia y poder construir una paz real. En ese mismo sentido, aquella voz de mujeres feministas que se levanta en los espacios políticos, es cortado por un Congreso que está conformado por hombres que temen perder su poder y mujeres que todavía están inmersas en las reglas del patriarcado y siguen sus prácticas, promoviendo las “mujeres de florero”.

 

CAPÍTULO 1 PERSISTEN LAS VIOLENCIAS

Todavía podemos ver cómo sigue presente una autonomía limitada sobre el cuerpo de las mujeres, patrocinada por el sistema patriarcal y  aquellas políticas de salud sexual y reproductiva precarias.

 

Parece una contradicción, pero, aunque las mujeres tienen mayores índices en todos los indicadores de educación (básica, universitaria y de postgrado), la brecha laboral entre mujeres y hombres ha aumentado, superando hoy en día el 7,1 %. Sin importar el nivel de educación, el desempleo para ellas es siempre mayor: 14 %, frente 7,8 % (DANE, 2018-2019). Lo anterior se suma a que las mujeres tienen 78 % menos de probabilidad de ser asignadas a un cargo alto y ganan 30 % menos que los hombres aunque desempeñen iguales funciones. Sin duda, la informalidad laboral es femenina. (Sarmiento, 2019).

Es importante rescatar que las mujeres han dado grandes pasos, como el poder acceder mayoritariamente al mercado laboral y reducir la cantidad de hijos, sin embargo, esto implica a la vez tiempo y energía en las labores de trabajo doméstico y cuidado. También hay que tener en cuenta que la mayoría de las mujeres en el hogar son violentadas y a la vez discriminadas, incidiendo en su estancamiento en el mundo laboral y acceso a los escenarios políticos.

 

CAPÍTULO 2 A LA MEDIDA DEL PATRIARCADO

La violencia simbólica, física y económica están desatas, los medios de comunicación han constatado la discriminación que sufren muchas mujeres al ser víctimas de matoneo en los escenarios políticos, por el simple hecho de ser mujeres.

Existe normatividad, políticas, leyes, etc, que destacan el papel de la mujer en todos los espacios de liderazgo y en las colectividades de mujeres y feministas. En la inclusión de la perspectiva de género, podemos decir que esto ha servido como herramienta para el reconocimiento de los derechos de las mujeres. Sin embargo, las prácticas micromachistas y violentas siguen abiertas. “…las feministas han sido quienes vienen evidenciando de tiempo atrás estas violencias, que también se expresan en el escenario público y que reproducen hombres y mujeres. No se necesita ser hombre para ser patriarcal. (Sarmiento, 2019).

Exigen a las mujeres a ser mejores, pero hay poco mérito y está claro que en el escenario público los hombres no quieren ver a una mujer que tenga más conocimiento que él, no ceden el poder y luego están hablando de participación de la mujer, convirtiéndolos en personajes con fachadas de ser “defensores de los derechos de la mujer”.

 

CAPITULO 3 PARTICIPAR SIN CAMBIOS CULTURALES

El sistema fue diseñado para que los hombres avancen pero las mujeres sean el soporte, es decir, se les exige a las mujeres el mayor trabajo, pero muy poco reconocimiento. En la historia del mundo, la mujer fue diseñada solo para las tareas de cuidado del hogar y si este discurso social, político y cultural se rompiera, seguramente se llevaría a cabo una revolución feminista, donde se eliminen los obstáculos  que han impedido a la mujer ascender, a romper la división sexual del trabajo y a tener más autonomía en su vida personal y económica.   Sin embargo, esto no se trata simplemente de tener espacios de poder, sino que su voz sea reconocida y legitimada en igualdad como la de los hombres.

Hay que revolucionar y democratizar la casa, como también lo público, la forma de hacer política y el ejercicio del poder. Hay que promover los valores colectivos, darle visibilidad a las problemáticas y a aquellas realidades injustas que sufren, mejorando así las condiciones de vida.

 

CAPITULO 4 PERDER EL MIEDO A HABLAR DE NOSOTRAS MISMAS

Si queremos perder el miedo a hablar de nosotras, tenemos que trabajar por el reconocimiento de nuestro liderazgo, para esto necesitamos acordar mínimos como colectivo social y empezar a revolucionar el hogar, democratizarlo, como se dijo anteriormente, y hacer sentir que nuestras palabras tienen validez y se hagan llegar a la agenda pública. Hay que feminizar la política y politizar lo cotidiano.

 

Tal vez las mujeres tenemos que empezar por nuestra propia historia, así como es, auténtica, desde la discriminación, la marginación y la violencia para algunas, pero, también, desde las posibilidades y oportunidades para otras. Ser conscientes que somos la otra mitad del mundo. Aferrarnos a ese colectivo y jalonar condiciones para nosotras y nuestras hermanas. Trabajar una a una en reflexionar sobre nuestras historias de vida, sobre la manera en que nos relacionamos con el planeta y con las otras mujeres, buscar que quienes nos representan apunten a mejores condiciones de educación para lograr una mayoría con sentido crítico y democrático y tener un mínimo de condiciones que dirijan nuestro caminar colectivo para participar de la representación. (Sarmiento, 2019)

Es importante que las mujeres nos dirijamos a revisar qué clase de poder queremos llegar a ejercer, si queremos irnos hacia a los temas de dominación, exclusión y violencia por parte del patriarcado, o si estamos interesadas en ejercer un poder colectivo e incluyente. Lo que importa es que lo podamos construir a nuestra forma, con una voz propia, como lo recalcaba Virginia Woolf. Necesitamos más mujeres en la política, pero con más relevancia, como en las artes, la academia, las ciencias, la tecnología, las finanzas y la investigación; mujeres decidas a dirigir empresas, tener más poder de decisión y sobre todo autonomía y legitimidad, con visiones futuras hacia nuevas prácticas, que ayuden a vivir en un mundo mejor.

Se necesita más hombres con visiones de transformación del poder sin ninguna dominación. Compartir esta idea sin ningún tipo de discriminación, porque precisamente hay que construir un poder femenino, eliminando las barreras del patriarcado en donde predomina la competencia y la rivalidad.

 

CAPITULO 5  VAMOS A JALARLE AL FEMINISMO

 Diferentes análisis se han dado frente a la urgencia de que los partidos políticos sean más democráticos, siguiendo los apartados de la Constitución,  promoviendo y actuando por la igualdad y la universalidad de los espacios democráticos para hombres y mujeres. Un ejemplo claro son las pasadas elecciones populares, donde los partidos de izquierda no incluyeron en sus listas a mujeres. Si vemos ahora, El Polo Democrático Alternativo no tiene ni una congresista mujer en el congreso, lo que lleva como resultado la realidad de las mujeres que son excluidas en los escenarios de poder.

 

Según la Misión de Observación Electoral (MOE), las características del sistema electoral colombiano y sus dinámicas de selección de candidatos para la conformación de las listas son procesos poco objetivos y poco democráticos que no facilitan la participación de las mujeres. De los 32 departamentos del país, solamente en 14 se debe cumplir la Ley de Cuotas; es decir, en 18 de ellos, las listas pueden componerse únicamente de hombres. Esto es más grave si se tiene en cuenta que desde 1991, cuando se proclamó la Constitución que hoy rige a Colombia, no se ha elegido nunca a una mujer como representante a la Cámara en nueve departamentos del país: Caquetá, Guaviare, Guainía, Casanare, Arauca, Cesar, Quindío, Risaralda y Norte de Santander.(Sarmiento, 2019)

 

Lo anterior, responde a un despertar de solidaridad femenina y en la búsqueda de otras mujeres que representen nuestros intereses, llevar a cabo la exigencia de  agendas feministas a hombres y mujeres que están en el poder, hacer caer en cuenta a  aquellas que actúan siguiendo el sistema patriarcal su abandono a los principios colectivos y también reconocer a aquellas que lo dan todo por defender nuestros derechos. Postulemos mujeres, preparemos mujeres y sobre todo, busquemos esa revolución feminista que nos permitan transformar los modelos neoliberales patriarcales y cambiar la cultura. Formemos en nuestras casas personas democráticas, para que podamos democratizar el país.

Y por último, quiero resaltar que las mujeres no buscamos modificar la distribución del poder de los sexos a travès de las luchas, porque sus reinvidicaciones son clasistas, nacionales, regionales y populares. La presencia de las mujeres en los partidos políticos se debe a personajes femeninos en la historia que lucharon por nuestra libertad en el espacio público y en la política, lo que dio paso  a que dentro de los partidos empezaran a surgir ideas de inclusión, con algunos esfuerzos.

La solidaridad de género es una de las herramientas que nos ayudará a romper la barreras del machismo.


REFERENCIA

-       IDEAS VERDES NO. 17 - ABRIL 2019 - FUNDACIÓN HEINRICH BÖLL OFICINA BOGOTÁ – COLOMBIA https://co.boell.org/sites/default/files/ideasverdes_17_web.pdf

 

Natalia Cardona Velasco, Politóloga de la Universidad del Tolima, Colombia.


sábado, 23 de mayo de 2020

Documental: Laura Restrepo, vida y rebeldía.

Laura Restrepo, Vida y rebeldía.

Duración 55 minutos. Director Héctor Francisco Córdoba, realizado por la casa productora La Crea Media Group para Señal Colombia. Su lanzamiento oficial fue el día 26 de abril del año 2019. 


Foto tomada de Radionacional.co
Foto: Sandro Sánchez- RTVC

Laura Restrepo es una escritora y periodista colombiana, nacida en la cuna de una familia pudiente en la Bogotá de los años 50, desparpajada para hablar de su vida y sus posturas personales, cálida con sus palabras y ferviente defensora de la paz. Egresada de filosofía y letras de la Universidad de los Andes, profesora de la Universidad Nacional y del Rosario, militante de izquierda que la llevó a viajar por Madrid y Argentina, abiertamente marxista y trotskista, columnista de la Revista Semana y durante el gobierno de Betancourt llamada a ser parte del comisionado de la paz para las negociaciones con el M- 19, exiliada, madre y escritora. Todo esto la define a lo largo de su narración para un documental que busca mostrar no sólo la faceta conocida a través de las letras sino lo que ha sido como persona.

Una mujer que abandonó las comodidades del hogar de sus padres para viajar en busca de defender sus ideales de “proletarización”, que fue culpada de la muerte prematura de su padre por estar ausente de su vida, como negociadora de paz vio en el M-19 aquel carisma con el que no contaban las fuerzas de izquierda, con su exilio y la crianza de un hijo nacido del amor con un revolucionario argentino “la decisión de tener un hijo fue reafirmarnos en la vida y en el amor después de tener alrededor tanta muerte” vio en la escritura la manera de solucionar el conflicto creciente con su descendiente debido a la ausencia de su padre, de allí, nace Demasiados héroes.

Ella misma afirma que sus novelas han girado en su gran mayoría en torno a personajes femeninos – a excepción de la novela Los Divinos, aunque esté basada en el caso de Yuliana Samboní- y que lo hace por “tienen un sentido de la dignidad y una fortalece que a mí me admira”; en los últimos años se ha unido a viajar con el grupo de Médicos sin fronteras, recolectado historias y testimonios, en el documental se observa uno de sus viajes a la ciudad de Tumaco.

Un documental para una noche de sábado, para perderse en medio de una hermosa casa alejada en las montañas de Cataluña, la historia del conflicto nacional y latinoamericano, la relación de una madre escritora con su hijo y su entorno, la vida, la libertad humana, los retos, las decisiones, el arte de escribir.

 

Enlace del documental:  https://www.rtvcplay.co/documentales

 

Referencias bibliográficas

https://www.radionacional.co/noticia/documental-laura-restrepo

https://www.senalcolombia.tv/documental/documental-escritora-colombiana-laura-restrepo-en-senal-colombia



Escrito por María Paula Torres, estudiante de sociología. Colombia. 



 


 


viernes, 22 de mayo de 2020

PERSONA DESTACADA DE LA SEMANA: OFELIA URIBE DE ACOSTA

Para nuestro primer personaje de la semana, escribí acerca de una de las mujeres que se destacaron en la historia de Colombia. Para la próxima semana será una  internacional, para que lo tengan en cuenta.

OFELIA URIBE DE ACOSTA


Fue una luchadora y dirigente del feminismo sufragista, nació en la ciudad de Oiba, Santander el 22 de Diciembre de 1900 y murió en Bogotá el 4 de Agosto de 1988. Su manifestación se dio en el marco de la Segunda República Liberal en 1930 hasta inicios del Frente Nacional. Se destacó por ser una importante exponente de la  generación de mujeres  que intervinieron en lucha por el respeto y la dignidad humana, como también el reconocimiento de los derechos civiles y políticos de las mujeres colombianas.

Su experiencia en este movimiento pluralista (no discriminaba ninguna mujer por su condición económica, social y étnica), que lideró en los años cuarenta junto con mujeres como Lucila Rubio de Laverde, donde ponen en evidencia el trato a la mujer como un ser inferior y sin derecho alguno, que ahora lucha por su reconocimiento.

Nació en plena Hegemonía Conservadora y su interés por esta causa empezó en su niñez con la relación que tenía con su padre (educador de origen liberal) y hermano, quienes en esa época le permitieron realizar actividades la cuales las niñas no se les tenia permitido, entre esas se destacó la participación en el mundo intelectual: “Las niñas de la época sólo teníamos a nuestro alcance cierto tipo de lecturas: vidas de los santos, libros de cocina y más libros de santos", decía. Después de terminar sus estudios en la Escuela Normal, le fue difícil encontrar trabajo por su origen liberal, fue maestra durante un año, luego creo una escuela con su madre pero lamentablemente debido a la falta de apoyo, tuvo que ser cerrado. Emigraron a Chinchiquirá y luego a Miraflores (Boyacá) en 1924, donde conoció a su futuro esposo Guillermo Acosta con quién aprendió conocimientos jurídicos y de conceptos que le ayudaron a comprender la función del Estado y de la política.

Gracias a su carácter fuerte, inteligencia y solidaridad, llevo la bandera de la lucha feminista a todos lados: en revistas, seminarios, artículos de periódicos y en su libro Una Voz Insurgente, donde data del pensamiento feminista: pasiones, aspiraciones y propuestas que rodearon la vida de las mujeres que lucharon por el reconocimiento de su dignidad humana y  derechos civiles.  Agitación Femenina fue una revista dirigida por la activista Ofelia Uribe en un periodo de agitación popular y quebramiento del partido del Gobierno, dando a conocer las expresiones de las mujeres frente a la tradicional forma de invisibilizar a la mujer en el espacio público

Para las mujeres del partido liberal y socialistas, lo femenino significaba igualdad, libertad, justicia y democracia. La defensa de los derechos de todas las personas. Vivian preocupadas por la violencia y el hambre, la injusticia, la guerra y la vida, además de la falsa moral de la sociedad que condenaba a la madre soltera, induciéndola a la delincuencia y la protección de la maternidad y al niño, problemáticas que Ofelia Uribe resaltaba, logrando una transformación en las relaciones entre los sexos.

 

REFERENCIAS

-ENCICLOPEDIA DEL BANCO DE LA REPÚBLICA; RED CULTURAL DEL BANCO DE LA REPÚBLICA EN COLOMBIA: https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Ofelia_Uribe_de_Acosta

- AGITACION SOCIAL Y AGITACION FEMENINA 1944-1948; UNIVERSIDAD DE BARCELONA: http://www.ub.edu/SIMS/pdf/HistoriaGenero/HistoriaGenero-06.pdf

 

Escrito por: Natalia Cardona Velasco, Politóloga de la Universidad del Tolima, Colombia.


miércoles, 20 de mayo de 2020

Violencia durante el confinamiento

VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
¿POR QUÉ EL CONFINAMIENTO HA SIDO UN AGRAVANTE DE ESTE HECHO EN COLOMBIA?



Por ser la primera publicación de esta sección cabe aclarar que, cada semana se escogerá una noticia relacionada a temas de género, ya sea de carácter nacional o internacional, y se hará un análisis en torno a esta. Cada publicación está sujeta a la afirmación, opinión o criterio de quien la redacte.

 

El día 18 de mayo del presente año, el periódico El Tiempo realizó una publicación titulada ‘La verdadera pandemia en la ciudad es la violencia contra la mujer’ escrita por Ana María Montoya, este reportaje relata como en la ciudad de Bogotá ha aumentado en un 230% las llamadas a la línea púrpura y a su vez, los diferentes mecanismos que ha emprendido la Secretaría de la Mujer de esta ciudad para intentar ampliar su cobertura creando alianzas con cadenas de autoservicios y farmacias promocionándolos como lugares seguros a los cuales puede acudir la mujer en búsqueda de refugio para alejarse de su agresor, llamar a las autoridades, realizar denuncias. 

Es claro que la violencia hacia la mujer es un pan de cada día en la sociedad colombiana y que es, a su vez, un tema cada vez más visible en medio del confinamiento, pero ¿Qué hace que en el presente encierro aumenten el número de denuncias? Muchas mujeres ven como mecanismo de huida del infierno que viven en sus casas el poder salir de ellas y compartir el menor tiempo posible con su agresor, el trabajo, el colegio, la universidad, las casas de los amigos, las casas de la familia, los lugares  públicos terminan convirtiéndose en  lugares de refugio momentáneo, el confinamiento ha obligado al encierro sin vacilar, y aunque un número significativo de la población aún sale a las calles, es cierto también que el teletrabajo y el desempleo han llevado a muchos a pasar la gran parte de su tiempo en casa.
La violencia hacia la mujer no es algo que sea sólo ejercido por la pareja, también se presenta por los hijos, los padres, otros grados familiares, ex parejas, y personas que no pertenezcan a su círculo cercano como acosadores, es necesario dar cuenta de esto para poder entender que también la violencia no va ligada a las agresiones físicas, sino que también se presenta de manera psicológica, simbólica, económica y sexual; nombrando esto, me suscita que, aunque ha aumentado significativamente las denuncias y la búsqueda de ayuda no sólo en Bogotá sino en gran parte de Colombia, también es cierto que el confinamiento ha creado mayores posibilidades de que las mujeres que no puedan abandonar su hogar, ni salir de este ( teletrabajo, maternidad, encierro impuesto, ser población vulnerable, miedo, amenazas, mantener apariencias); además las llamadas también son opciones de denuncia, pero si la mujer se encuentra encerrada con su agresor más bajas son las posibilidades de que la realice. 

La creación de espacios seguros ha sido un buen mecanismo y según los informes de la Secretaría de la Mujer de Bogotá ha ayudado a cubrir gran cantidad de casos, pero como en lo social, no todo es total, así como ha aumentado el caso de denuncias también es posible que existan gran cantidad de casos que han aparecido durante el confinamiento que no han sido denunciados, a estos casos son los que hay que apostarle, a crear canales de atención mucho más directos, posibilitando que las entidades vayan al caso y no el caso a las entidades, es una apuesta compleja, pero que el camino debe apostar a su búsqueda.
Un punto a considerar en este tema es que, a diferencia de las grandes capitales del país, la gran mayoría de municipios y departamentos poco intervenidos por el Estado cuenta con canales de atención específicos para estos casos, sus puntos de atención son la policía, las secretarías, y eso, si se encuentran en zonas urbanas. 

Dicho esto, a continuación, mencionaré las líneas y canales de atención de los que tengo conocimiento para estos casos:

• BOGOTÁ:
o Canales de atención: Tiendas D1, Tiendas ARA, Tiendas Justo & Bueno, Droguerías Farmatodo, Casas de Igualdad de oportunidad para las mujeres.
o Líneas de atención: Línea Púrpura Distrital 018000112137, Línea 123, Whatsapp 3007551846.

• IBAGUÉ:
o Canales de atención: www.mujer@ibague.gov.co , comisaríavirtual@ibague.gov.co
o Líneas de atención: línea WhatsApp Alcaldía 3122706494, Secretaría de la Mujer, Gobernación del Tolima: 3143131803, Personería Municipal: 3143750265

• A NIVEL NACIONAL:
o Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer: 155
o Policía Nacional 123
o Línea Fiscalía General de la Nación:  122, para presentación de denuncias de violencia intrafamiliar, violencias basadas en género y violencia sexual.
o Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF, línea Gratuita Nacional: 018000918080, y Línea de Protección a Niños Niñas y Adolescentes: 141.  WhatsApp: 3202391685-3208655450-3202391320.



Referencias bibliográficas




Escrito por María Paula Torres, estudiante de sociología, Universidad de Caldas, Colombia. 

lunes, 18 de mayo de 2020

MUJER EN LA POLITICA

ANUARIO COLOMBIANO DE HISTORIA SOCIAL Y DE CULTURA N23 1996 P.159-170

RESEÑA

MUJERES RADICALES, EL VOTO Y LA PARTICIPACIÒN FEMENINA EN LA POLITICA GAITANISTA

John Green

 



La campaña presidencial de Jorge Eliécer Gaitán en 1944, inicio con un periodo de tensiones de discordia popular y conflicto de clases. La Segunda Administración de Alfonso López Pumarejo y la oligarquía que se apoderaba del espacio político, irrumpieron las aspiraciones del pueblo a la ampliación y continuidad de la reforma, lo que desencadenó una violenta confrontación social. Gaitán como candidato independiente, logró hacer evidentes las grietas en el tejido social y la cultura política tradicional en Colombia. A pesar de perder las elecciones, también logró dividir el voto liberal y los Conservadores consiguieron la presidencia por primera vez en 16 años. El Gaitanismo tuvo un apoyo impresionante en todas las capitales y ciudades intermedias, pero menos en Medellín en donde era oriundo el candidato Conservador Mariano Ospina Pérez. Gaitán se volvió un fuerte líder de la izquierda Liberal y del mismo Partido.

El Gaitanismo, en medio de la fragmentación que vivía la Nación, hizo movilizar clases y grupos étnicos, los cuales estaban al margen de la vida política y social, haciendo resonar la demanda popular de Justicia Social y Democracia. Uno de los actores más importantes en esta nueva fuerza política fue el de mujeres, a pesar de que carecían el derecho al voto, el Gaitanismo buscó su apoyo y después vieron en ellas como agentes pasivos en espera de la consideración política. Muchas mujeres se unieron como militantes radicales y utilizaron el Gaitanismo como medio para poder lograr el sufragio femenino, lejos de intereses económicos y políticos.

Tradicionalmente en Colombia la mujer era oprimida y discriminada. Al finalizar el siglo XIX y comenzando el XX, no había una diferencia en cuanto al trato de la mujer, en 1930 la mujer perdía sus derechos económicos, el esposo autorizaba el ejercer una profesión; la iglesia católica seguía dominando la administración de las vidas de las mujeres, su modo de vestir y su educación, ya que era restringida, no tenían derechos políticos. Ocupaban el 33% de los puestos de trabajo y se ocupaban solo de alimentos, textiles, vestuario y tabaco, estaban en la categoría menos remunerada que era la obrera.

La mujer en los años 30 se acostumbró a ese atraso tradicional, la propuesta de lograr el voto femenino, no le llamaba la atención, los Gaitanistas percibieron un gran atraso tradicional y la falta de interés en asuntos políticos. Para algunas mujeres universitarias, el sufragio debía ser con restricciones, no era por ser aristócratas, sino que esta sociedad con poca civilización y cultura, no entendería estos temas y no merecían que la mujer pudiera entrar en el espacio público. En ciudades como Santa Marta, algunos liberales consideraban que sus esposas debían permanecer en sus ocupaciones en el hogar y alejadas de las actividades sucias de la política.

A pesar de la indiferencia al problema femenino, en 1914 ya existían corrientes militantes del feminismo y defensores de los derechos de la mujer. En 1930 un grupo de mujeres solicita al presidente Olaya Herrera, el poder transformar la legislación colombiana en la que le daba la potestad a la mujeres de administrar sus bienes, dos grandes dirigentes de esta propuesta fueron Georgina Fletcher y Ofelia Uribe, como también la aceptación de que Colombia fuera sede del IV Congreso Internacional Femenino, realizado en Diciembre de 1930, en donde el proyecto iba a ser sustentado y hacer presionar al Parlamento Colombiano para su aceptación.

Los años 40 fueron de mucho activismo femenino, Ofelia Uribe y algunos grupos de mujeres que la acompañaban de la sede Tunja, Boyacá, entre el 44 y el 46, publicaron el periódico  Agitación Femenina, donde muchas mujeres compartieron sus experiencias con páginas de combate hacia las formas tradicionales de trato hacia la mujer; no eran artículos sobre moda, era ideas largas de emancipación.

Sus objetivos eran políticos y el primero en lograr el sufragio femenino. Su periódico se convirtió el medio por el cual llamaban a la agitación y a la lucha por el reconocimiento de la ciudadanía de la mujer, buscando así un cambio en la cultura política colombiana. Se asociaron con liberales de izquierda y el Gaitanismo. Criticaban el liberalismo elitista, admiraban los logros de Alfonso López pero creían que eran muy cerrados y debían ser más abiertos hacia una fuerza de izquierda.

Medios de información y actores políticos, se encargaron de desprestigiar la labor del movimiento de mujeres, ya que para ellos el voto femenino significaba la destrucción de la familia y la moral, las mujeres no podríamos llegar a entender la política. Pero esto no las detuvo, el Gaitanismo las apoyaba. El voto femenino se convirtió en un factor unificador en su lucha.

Agitación Femenina con  su programa la Unión Femenina de Colombia, apoyaba y representaba a todas las mujeres, sin importar su condición social, económica y étnica. Se abogaba por un mejor salario y a la incorporación a la vida nacional. A pesar de las múltiples críticas que les hacían a las mujeres que publicaban en estos periódicos, muchos políticos querían aliarlas a sus ideas políticas pero Gaitán fue muy importante en cuanto al apoyo del voto femenino, considerándolas actores políticos. Uno de los dirigentes del movimiento Gaitanista, José María Córdoba, decía que la presencia de la mujer era una muestra de la simpatía que tiene con el movimiento y con la justicia social, en la lucha por un pueblo libre, el despertar de una conciencia colectiva. La participación de las mujeres era necesaria, su fuerza moral en la lucha por la democracia. Para los Gaitanistas, la democracia todavía no existe, se espera al menos una genuina.

Agitación Feminista señalaba que un gobierno que negaba los derechos ciudadanos, en especial la voz y el voto, no debía llamarse democracia. Las mujeres de distintas clases y orientaciones ideológicas acogieron la corriente gaitanista ya que respondían a sus inquietudes políticas. Las mujeres en Cartagena, querían una democracia completa. En vísperas de elecciones presidenciales en el 46, el número de mujeres que participaron en el movimiento era impresionante, casi 40.000 personas salieron a las calles en apoyo al gaitanismo y las reivindicaciones femeninas (obreras, universitarias y distinguidas damas) portaban banderas tricolores, lo que constituyó que las mujeres colombianas promedio se convirtieran en militantes políticas. En los municipios gaitanistas, sus seguidores crearon comités mixtos, siendo las mujeres más activas que los hombres.

La Costa Atlántica fue una de las regiones que más apoyo al gaitanismo y el feminismo no se hacía esperar. Tuvieron un mayor contacto en el mundo exterior, lo que les proporciono una atmosfera más progresista. Una mujer negra de Barranquilla, era una fiel seguidora del liberalismo gaitanista, llamándose como descendiente liberal y tenía adornada su choza con fotos de Gaitán. Un grupo de 59 mujeres liberales en Montería afirmaban que las mujeres tenían que involucrarse con los ideales comunes del liberalismo. Las trabajadoras liberales de Barranquilla, aplaudían a Gaitán por su labor en la defensa de la justicia, la moral y la defensa de los valores humanos. Una trabajadora de las bananeras en el Magdalena “…alentaba a las mujeres a unirse a Gaitán, ya que sin la inclusión de hombres y mujeres la democracia estaría en peligro”. Ya era el momento en que las mujeres se unieran a la lucha y conquistaran los derechos, los cuales la ignorancia y los políticos les habían estado negando hace mucho tiempo. Barranquilla, Cartagena, Santa Marta y otras ciudades, crearon comités cívicos feministas los cuales trabajaban por el derecho de la mujer a elegir y ser elegida.

En Bogotá las empleadas de la Tipografía Prag, escribieron un manifiesto después de la elección, dando su apoyo total al gaitanismo por su labor como aliado del movimiento de mujeres y así mismo expresando su incorporación con ellos.

Sin más preámbulos y como conclusión, quiero destacar a la revista Agitación Femenina, por ser un medio de comunicación para la emancipación de la mujer, escuchar sus experiencias y así mismo críticas a un gobierno aristócrata, sin el más sentido de la democracia y de la importancia de la mujer en el espacio público. La ideología gaitanista significo la presencia popular de las clases trabajadoras y la clase media por una justicia social y la democracia, ofreciendo una excelente oportunidad a las mujeres, teniendo como resultado la creación de alianzas políticas con las activistas feministas.                                                     

MÁS QUE MUJERES DE HOGAR, SOMOS PARTIDARIAS DE UNA DEMOCRACIA COMPLETA.                

 

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